"Una cuenta fenomenal, recientemente actualizada, de cómo doce dramas de televisión innovadores transformaron el medio y la cultura en general, presentando la interpretación de Sepinwall.
En The Revolution Was Televised, el célebre crítico de televisión Alan Sepinwall narra la notable transformación de la pequeña pantalla en los últimos quince años. Centrándose en doce dramas de televisión innovadores que cambiaron para siempre el medio y la cultura, incluidos The Sopranos, Oz, The Wire, Deadwood, The Shield, Lost, Buffy the Vampire Slayer, 24, Battlestar Galactica, Friday Night Lights, Mad Men, y Breaking Bad, Sepinwall teje su característica crítica incisiva con informes muy entretenidos sobre los personajes reales y los conflictos detrás de las escenas."*
Basándose en entrevistas con los escritores David Chase, David Simon, David Milch, Joel Surnow y Howard Gordon, Damon Lindelof y Carlton Cuse, y Vince Gilligan, entre otros, junto con los ejecutivos de la red responsables de la iluminación verde de estos espectáculos pioneros, The Revolution Was Televised es la historia de una nueva edad de oro en la televisión, que es tan rica en drama y emoción como los propios espectáculos.
En las lecturas "Al due respect... The Sopranos changes everything" y "I am the one who knocks!...Breaking Bad gives the recession the villian it deserves", hablando respectivamente de cada una; en la prima se centra en la serie "The Sopranos" explicando que fue el único show que hizo que el mundo se diera cuenta de que algo especial estaba sucediendo en la televisión reescribiendo las normas convirtiendo la televisión en "un lugar mejor y más alegre para los espectadores", incluso mientras contaba la historia de un grupo obstinado.Sepinwall explora por qué The Sopranos fue fundamental para marcar el comienzo de una nueva edad de oro para la televisión, pues se basa en una entrevista con el creador David Chase, Sepinwall crea minuciosos detalles sobre el espectáculo con su crítica incisiva característica.
En The Revolution Was Televised, el célebre crítico de televisión Alan Sepinwall narra la notable transformación de la pequeña pantalla en los últimos quince años. Centrándose en doce dramas de televisión innovadores que cambiaron para siempre el medio y la cultura, incluidos The Sopranos, Oz, The Wire, Deadwood, The Shield, Lost, Buffy the Vampire Slayer, 24, Battlestar Galactica, Friday Night Lights, Mad Men, y Breaking Bad, Sepinwall teje su característica crítica incisiva con informes muy entretenidos sobre los personajes reales y los conflictos detrás de las escenas."*
Basándose en entrevistas con los escritores David Chase, David Simon, David Milch, Joel Surnow y Howard Gordon, Damon Lindelof y Carlton Cuse, y Vince Gilligan, entre otros, junto con los ejecutivos de la red responsables de la iluminación verde de estos espectáculos pioneros, The Revolution Was Televised es la historia de una nueva edad de oro en la televisión, que es tan rica en drama y emoción como los propios espectáculos.
En las lecturas "Al due respect... The Sopranos changes everything" y "I am the one who knocks!...Breaking Bad gives the recession the villian it deserves", hablando respectivamente de cada una; en la prima se centra en la serie "The Sopranos" explicando que fue el único show que hizo que el mundo se diera cuenta de que algo especial estaba sucediendo en la televisión reescribiendo las normas convirtiendo la televisión en "un lugar mejor y más alegre para los espectadores", incluso mientras contaba la historia de un grupo obstinado.Sepinwall explora por qué The Sopranos fue fundamental para marcar el comienzo de una nueva edad de oro para la televisión, pues se basa en una entrevista con el creador David Chase, Sepinwall crea minuciosos detalles sobre el espectáculo con su crítica incisiva característica.
De la segunda lectura ya mencionada, Sepinwall destaca también que hay historias más pequeñas que giran en torno a otros personajes en el mundo construido. Para que el público entienda e identifique a un personaje, debe ver que está activo, ademas se puede revelar el pasado de estos personajes, para poder descubrir un evento que permite a la audiencia finalmente entender por qué son como son y hacer las cosas que hacen. O vemos las vidas de este personaje y los problemas y obstáculos a los que se enfrentan, ya sean grandes o pequeños. Los personajes que son activos son fundamentales para que una historia tenga impacto en la audiencia, porque sin esto el espectador no puede apegarse a estos personajes y preocuparse por ellos en la historia general. Teniendo como referencia "Breaking Bad", Sepinwall revisa historias en papel, parece que al espectador se le da el punto de vista de los personajes al revés. Anteriormente, el espectador se habría situado con las autoridades como el protagonista, desde la perspectiva del agente de la DEA que está persiguiendo a un vil rey de la droga. Estas son las historias a las que estamos acostumbrados, pero no solo son muestras que nos posicionan con el otro lado de la historia, ahora el público tiene el privilegio de ver ambos lados. Ahora es difícil determinar quién es el antagonista y quiénes son los protagonistas. En términos morales, generalmente es en blanco y negro, no deberíamos esperar que el rey de las drogas tenga éxito, pero lo hacemos. Por lo tanto, el efecto resultante en la audiencia es un abismo de alineación mixta, con la esperanza de que uno tenga éxito y falle el siguiente, el resultado de esto es que el público llega a jurar lealtad a estas dos fuerzas. Debido a esto, hay escenas que surgen donde el espectador quiere que tanto el antagonista como el protagonista tengan éxito y fracasen al mismo tiempo.
Por lo que llegamos a hablar de las series "Big Little Lies" y "Westworld"
Por un lado, Big Little Lies, y como manera de sinopsis es una historia que se centra en la clase media y alta californiana de unas mujeres, tomando como foco de atención la vida social del pueblo de Monterrey y cuyo nexo en común es la escuela de primaria a la que asisten sus respectivos hijos. A través del enfrentamiento entre dos de estas mujeres se revela el glamuroso pero vacuo mundo en el que viven estas mujeres. Un mundo donde el éxito social y en los negocios solo maquillan unas insatisfacciones existenciales que rayan en la neurosis y el cúmulo de mentiras que ellas mismas se dicen a diario para llevar una imagen standard y encajar en su sociedad.
Esta serie resulta que pasa exactamente que en el análisis de Breaking Bad, pues vemos diferentes puntos de vista (ya que esta se cuenta como un relato de la vida de cada una de las personajes), conocemos el pasado de cada uno de los personajes, Poco a poco van apareciendo los fantasmas de las protagonistas, sus traumas, sus miedos. Pero sobre todo, se va minando ese cliché tan manido, pero tan asimilado por mucha gente, de que las mujeres son su propio peor enemigo.entendemos cada capitulo y las historias que finalmente conlleva a una sola, pero lo mas relevante es es cambio que vemos en los personajes, creemos que todos en un principio son inocentes, que nada de lo que paso al final, sería producto de un asesinato realizado por mujeres, pues creíamos que todas (a pesar de que cada una llevara un conflicto personal) fuera capaz de hacer algo así, de todas formas, ya al final sabiendo lo sucedido nosotros como los receptores y publico a pesar de saber que ellas son protagonistas y antagonistas (pues es una barrera borrosa que se cruza muy seguida en esta serie) terminamos queriendo a cada uno de los personajes tanto así que esperamos ansiosos una segunda entrega.
Por otro lado Westworld que nos demuestra que efectivamente "Los placeres violentos tienen finales violentos”
Westworld habla de asuntos como la actual cultura del entretenimiento, nuestra relación con la tecnología, el mundo de los videojuegos y de las ficciones narrativas en general así como también habla sobre las habituales reflexiones sobre el libre albedrío, la ética y la política de la violencia.
Esta serie se sitúa en un futuro no especificado, Westworld es un parque temáticodonde habitan androides para recrear una zona ficticia del salvaje oeste norteamericano. En este lugar, los que pagan pueden, entre otras cosas, entrar y hacer lo que se le plazca: vivir una aventura salvando a una damisela de los bandidos, luchar contra los indios, pasar noches en un burdel o vivir como un héroe de un pueblo western. Aquí todo vale, ya que técnicamente cualquier daño ocasionado en la historia (personajes, edificios, animales...), es reemplazado por la enorme fábrica de "anfitriones" que existe bajo tierra. El problema en si, parte cuando los androides comienzan a recordar sus vidas pasadas y estalla una especie de resistencia contra sus creadores. Hombre contra máquina, creación contra creador.
Westworld es la típica historia de la inteligencia artificial descontrolada que extinguirá la raza humana. Pero más allá de los clásicos relatos de ciencia ficción convencionales, en esta serie encontramos una narración tan perfectamente caótica y auténtica, que dan ganas de elevarla al altar de las grandes obras de ciencia ficción, por lo que, pasa igual que la serie de la que hablamos antes, violencia, los personajes se mezcla lo bueno y lo malo, protagonismo y antagonismo, y aun así los queremos, esperamos de ellos que les pase algo bueno como también algo malo.
*http://www.simonandschuster.com/books/The-Revolution-Was-Televised/Alan-Sepinwall/9781476739670
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